Ronald Michael Stallard
Percibimos la realidad a través de una adaptación de los sentidos, que construyen en nuestra mente una aproximación de aquello que nos rodea. Los sentidos nos «engañan» porque nuestro sistema sensorial no es perfecto, no hace una réplica exacta de la realidad, sino que construye una experiencia subjetiva.
Tomemos como ejemplo el sentido de la vista: el mundo se proyecta en nuestra retina como una imagen plana y, para verlo en tres dimensiones, nuestro cerebro ha de transformar la información que le llega a través de los ojos, el nervio óptico y los centros de visión.
La magia manipula nuestra atención y utiliza las ilusiones ópticas, y sobre todo las ilusiones cognitivas que ocurren en nuestros circuitos neuronales.
|